Todavía me estremezco al recordar aquellos tiempos. Cuando cada simple roce era tocar el cielo con los dedos, cuando te dabas cuenta del sentido que tenía vivir, que te diesen las buenas noches cada día, que te besaran en el balcón más alto y que el ruido de la ciudad se apagase de golpe. Noches llenas de carcajadas, bebidas con sabor a frutas, calor sofocante, flores de regalo por todas partes, lo sencillo de vivir, de reír sin parar espiando a chicos por la ventana (algunos que conocías muy bien), de pasar tardes enteras entre libros contando cada pequeño detalle de nuestras aventuras. Cuando abrazabas y sentías que algo llegaba tan dentro que era imposible explicarlo, y llorabas a mares, sabiendo que luego esa sensación se perdería para siempre. A veces la vida se empeña en arrancarte las cosas así, de sopetón, sólo para recordarte lo efímero que es todo, y que el paso que estás dando hoy es único. Ya nada (nunca) volverá a ser como antes. Creo que todos esos momentos se perdieron en alguna parte, lejos, tanto que a veces me descubro queriendo construirlos otra vez, a mi manera, porque ya ni sé que fue de verdad y que me invento queriendo volver a sonreír. Desde entonces improviso, porque supongo que así es mucho más fácil. Corro muy rápido, vuelvo atrás, o me quedo dando vueltas en el mismo sitio, atrapada por sentimientos que me ahogan, esos que no soy capaz de traducir a ningún idioma. La tristeza forma parte de la rutina porque no sé vivir de otra manera. Hace tiempo que el azul decidió dejar de ser mi color. Cuando dejé todo mi mundo atrás y pasé a formar parte de algo que a veces quiero y otras odio con todas mis fuerzas. Todavía algo dentro de mí me dice que vendrás a rescatarme, y que entonces, yo seré otra vez yo, en casa, a salvo. .
Aprendí que no se puede dar marcha atrás, que la esencia de la vida es ir hacia adelante. La vida, en realidad, es una calle de sentido único.
Mario Benedetti.

no sabes lo identificada que me siento ahora mismo con esas palabras. aunque lo mucho que cura la frase de benedetti supongo que sí lo sabes.
ResponderSuprimirMe muero de ganas de saber que o quien vendra a rescatarte.... pura curiosidad de gato callejero, miau! :-)
ResponderSuprimirIncreíble
ResponderSuprimirUn beso
Esta para llorar. Pero bueno, la tristeza es efímera también.
ResponderSuprimirEstoy por estos lados para leerte
ResponderSuprimirun beso sobre el escrito es muy triste
a veces asfixia ese sentimiento, a veces asusta el paso del tiempo. A veces simplemente nos estancamos en ese momento que nos hizo especial y que nos cambió para siempre. Tan cierto!
ResponderSuprimirHermoso texto!
Es un texto tan hermoso ese que acabas de plasmar aqui, es tan bella tu manera de expresarlo, que es dificil que no llegue al corazón..A veces nos deleitamos en los sueños y recuerdos, pero no es bueno olvidarnos de vivir y aferrarnos a estos, porque si lo hacemos nos perderemos lo mas importante, vivir... te sigo :)
ResponderSuprimirQué identificada me he sentido con ese principio...ommipresente nostalgia...
ResponderSuprimir:**
fue la semillita que te fue implantada y te hiso crecer hasta el dia de hoy
ResponderSuprimirgran frase de benedetti! no se porque a veces, queremos volver el tiempo atrás y volver a reconstruir lo que un día nos hizo bien. Creo, (aunque a veces no lo haga) que lo mejor está por llegar y que cuando dejas de preocuparte por volver a lo que hacías es cuando llega la mejor parte! :)
ResponderSuprimirPreciosa texto y preciosa frase de Benedetti :)
ResponderSuprimirEs la primera vez que me paso por aquí y sinceramente lo que he leído me ha encantado.
sigue así, besos!
que bonito lo que has escrito, cada día yo también me siento así, a veces pienso, venga Ania continua caminando, hacia delante, pero no soy capaz, pienso que también tiene que ver con crecer, con dejar de ser una niña, adentrarse al mundo de los adultos, lleno de problemas.... y no quiero!!
ResponderSuprimirUn beso bien grande para ti!
siempre algo o alguien nos rescata
ResponderSuprimirno sé cómo...
Solo espero qe no desesperes en la espera!:)
ResponderSuprimirsuuuerte, muah!
B. está dando vueltas en el mismo sitio, y eso le asusta, porque se está acostumbrando.
ResponderSuprimir(si a veces lo odias con todas tus fuerzas, es que no es tu lugar, piénsalo)
:)
Vuelve a colorear tu vida!! Estoy segura de que aunque no sea con los mismos colores, se puede volver a los tiempos felices
ResponderSuprimiracabo de llegar a tu blog, soy media nueva en esto, y lo que escribes es genial ! :)
ResponderSuprimirMe encanta esa frase final...
ResponderSuprimirMe he sentido muy identificada con tus palabras... Es realmente doloroso ver cómo tantos momentos de felicidad acaban de golpe, cómo la amistad llega a perderse en el pasado y todo acaba.
También es increíble cómo todo puede acabar en unos segundos.
Me ha encantado :)
Un beso enorme y ánimo.
Hacía tiempo que no pasaba por aqui, y al leerte he podido compribar que sigues tocando cuando escribes.
ResponderSuprimirLa entrada sin duda es muy bonita, pero triste también. Piensa que la ilusión se despertará de nuevo algún dia, que volverán las ganas, los colores... Las golondrinas siempre vuelven, aunque no sean las mismas.
Un abrazo.